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10 Septiembre

Historia de fabrii

Después de algún pequeño tiempo sin publicar, pues lo volvemos a hacer, esta ocasión es para publicar las historias del concurso de literatura de Uasu Foros, son 6 historias, las pondremos una a una con una pequeña crítica por parte de los jueces calificadores, y de un pequeño comentario adicional.

La historia de fabrii

Historia de Fabrii:

EVALUACIÓN DE SHADOW

Redacción: 8.5
Relación con la trama: 7
Creatividad: 8
Relación con el Argentum Online: 9.5
Nota: Tuviste bastantes errores ortográficos, te recomiendo que siempre le des una releída antes de enviarla… Otra cosa, quedo medio mal que 3 osos pudieron contra 3 capacitados y armados guerreros, muriendo uno de ellos (los soldados), y que 1 oso haya caído ante 1 niño y 1 adulto sin enseñanza de combate alguna ni armamento. Y otro error que también tuviste fue que un niño se haya podido enlistar en las tropas del caos y haber matado a tanta gente, queda muy irreal (basándose en lo que seria el Argentum Online).

EVALUACIÓN DE THARIN

Redacción: 7
Relación con la trama: 7
Creatividad: 8
Relación con el Argentum Online: 9
Nota: Hay bastantes errores de ortografía, que si hubieras prestado atención a lo que escribias no hubieran sucedido. Aparte de eso, no está casi nada bien adaptada a la trama que dije que tenía que ser POLICIAL.

PUNTAJE FINAL: 8

Aqui La historia:

Todos en el pueblo se encontraban atentos a la guillotina y al filo de la hoja que atravesaría su cuello hasta llegar hacia el otro extremo de la madera y decapitar al culpable. ¿Culpable? ¿Se puede ser culpable de amar sin ser amado?

Es más, ni siquiera el mismo Don Justino (al que iban a decapitar) sabía porqué estaba ahí, si lo único que hizo fue declararle su amor a la princesa, pero ésta lo rechazó. Unos días después, ella murió.

Obviamente el principal sospechoso iba a ser el pobre Don Justino, que muerto de amor por la princesa, muerto quedaría en literal.

-¡Dí tus plegarias!- Pronunció el rey de Banderbill unos instantes antes de separar la cabeza del torso de Don Justino.

-Yo… yo no… yo no lo hice, lo juro. No la asesiné- Insistió Don Justino tratando de zafarse de la soga que lo sujetaba de ambas manos con una navaja que ocultaba en una de sus mangas.

-Vamos Don Justino, nadie te cree. Tu la mataste- Siguió el Rey. -Pero bueno, como tu digas. ¡Hazlo, córtale la cabeza!- Gritó dirigiéndose al procesador que tiraría de la guillotina para ejecutar al pobre Don Justino.

En ese momento Don Justino, logra cortar las cuerdas a las cuales estaba atado, saca su cabeza de la guillotina, velozmente, y huye.

-¡Encuéntrenlo! ¡Y que no quede rastro de él! -Dijo el rey rojo de furia-

-Mi señor, ya ordene que cierren las puertas del castillo y convoque a todo el pueblo a una asamblea. También, le ordene a todos los guardias del impelió que vacíen las casas y revisen hasta el último rincón de ellas. -Dijo el Consejero Real-

-Perfecto. Y ofrece una recompensa, de no se, digamos… diez mil monedas de oro, 15 vacas y una casa junto al rió.

-Pe.. pe..ro, señor, eso es demasiado dinero.

-¡Sin peros! Quiero que ese maldito aparezca, no me importa lo que cueste.

- Si señor, a la orden.

A la mañana siguiente, había carteles por todo el reino. La gente empezó a buscar a Don Justino por tierra y mar.

Cuando el pobre acusado logro observar uno de los papeles que había en el suelo se precipito, corrió hasta una de las salidas del reino, pero estaban cerradas.”No hay salida, mi fin se aproxima”, dijo este.

Buscando un lugar donde ocultarse, un niño lo descubre y dice, “¡es usted! ¡el hombre que mató a la hija del rey, y que ahora ofrecen una recompensa por su cabeza!”. Don Justino le rogó, que este tenga piedad.

El niño, de nombre Roben se compadeció del pobre hombre, y le preguntó como fue que sucedió todo esto.

Justino, le dijo al joven, que el no, asesino a la princesa, el solo pidió su mano y dos días mas tarde ella murió, pero el no tenia idea de porque.

-Roben, te ruego, por favor no cuentes a nadie que me viste. Soy un hombre desempleado, sin familia ni amigos y que ahora, me acusan de algo que no hice.

-No desesperes, no contare nada. Pero quiero ir con tigo.

-De acuerdo, pero no quiero que nada te pase, así que por favor, ten cuidado.

Luego de unos minutos de divagar entre las sombras, el muchacho descubre una salida del reino, se escabullen a los bosques, pero quien sabe que peligros les aguardan allí.

-¡Donde esta! ¡Hace una semana que estamos buscando a este desgraciado, y no hay rastro de él!

-Mi Lord, se cree que este vagabundo no esta dentro del reino, buscamos en todas las casas de los campesinos, en todos los sembradíos, y no hay ni un rastro de este.

-Pídele al mejor herrero del reino que forje dos espadas, de los mejores y más fuertes minerales que tenga, un escudo y una armadura, tan resistente como un dragón, con un casco que me defienda de los arqueros que se ocultan en los árboles. También quiero que dos de los mejores guerreros se reporten aquí. No perderé más tiempo, iré yo mismo a buscarlo.

-Como usted ordene.

Luego de varios días, el rey obtuvo lo que pidió, ordeno que abran una de las puertas del reino y se lanzó en la búsqueda de don Justino.

Nuestros héroes, iban camino a Ullartrope, aún le quedaban 7 días de viaje y ya habían tenido tres enfrentamientos, un bandido que pretendía matarlos y robarle sus pertenencias, un oso salvaje y un lobo. Por suerte, Justino tenía un gran conocimiento en las artes mágicas y el niño llevaba consigo una daga, a la cual entrenando en el camino con serpientes y murciélagos, logró aprender a utilizarla muy bien.

El rey casi los alcanzaba, claro, utilizaban monturas y así llegarían más rápido.

-¡Justino, detente! Acabo de oír algo. Trepemos a esos árboles, así no nos verán.

Era el rey, que pasaba junto con uno de sus caballeros, al otro lo atacaron tres osos, a los cuales no pudieron detener.

-Donde estarán, ya los tendríamos que haber alcanzado hace horas.

-Justino - murmuró Roben – debemos salir de aquí, y debemos hacerlo rápido, desviémonos hacia el este, allí se encuentra la ciudad de Arghal, no se atreverán a entrar allí, es la zona gobernada por el demonio, al pisar las puertas ya estarán muertos.

-Pero Roben, nosotros también moriremos.

-No, le contaremos tu historia al asistente del demonio, pero no menciones que fue un accidente, sino, no podremos entrar.

-De acuerdo, allí perfeccionaremos nuestras habilidades.

Cuando el rey y su guardia se alejaron, bajaron del árbol y se dirigieron a Arghal.

Cuando llegaron, contaron su historia, y fueron aceptados. En la puerta de esa ciudad todos los días había enfrentamientos con Armadas (seguidores del rey) y los Caóticos (seguidores del demonio).

Justino y Roben, aprendieron las artes mágicas y de pelea. Así hasta que el joven se convirtió en un gran paladín y don Justino en un magnifico clérigo.

El demonio ordenaba que para ser su seguidor, debían matar a por lo menos diez armadas.
Nuestros héroes salieron al campo de batalla, se habían convertido en personas malvadas.

Aniquilaron a veinte siete enemigos, en menos de una hora. Asombrado, el jefe de la armada caótica, los nombró a ambos asoladores de las sombras, uno de los más altos rangos, solo los mejores luchadores podían acceder a él.

Hasta que cierto día se armó una de las batallas más grandes, en esta se definiría todo.

Sangre, espadas, escudos, cuerpos, animales muertos.

A ambos reyes le quedaban solo mil guerreros, los más feroces y despiadados de todos.

Nuestros héroes salieron a matar, pero el objetivo de Justino era acabar con el rey, en sus venas corría la maldad, no le importaba acabar con quien fuera, ya no era el mismo de antes.

Cuando por fin estaba frente al rey, lo saco de su trono, lo arrojo al suelo y le dijo: “maldito, acabare con tigo aunque me cueste la vida, casi me matas por un acto que yo no cometí, eso no te lo perdonare”.

En el momento justo se oyó una voz.

- ¡Detente!

Era la hija del rey, Justino soltó su espada y se aproximo a ella.

-Mira en lo que me convertí, todo esto por salvarme, merezco la muerte. Pero ¿tú donde te escondido todo este tiempo? Me hice malvado, solo para sobrevivir, y tú te vas, quedando muerta para todos.

-Me fui a el reino de mi tío, donde todo es paz y tranquilidad, pero cuando me entere de lo sucedido, pensé que querrías acabar con mi padre. Y tengo que decirte la verdad, yo también te amo, desde el momento en que te conocí. Pero pensé que mi padre no me lo permitiría.

Justino, no quería seguir sufriendo más, toma su espada, y se la atraviesa en el corazón.

Cuando todos se enteraron de lo sucedido, se formo una alianza entre el caos y el imperio, formando así, la república.

Y en la ciudad de Suramei, podemos observar la estatua de nuestro querido Don Justino, a la cual todos van a dejarle flores y pedirle por su protección.

Pues la trama se inclina mas hacia una trama de suspenso amoroso, el requisito era que la trama fuera policial, empezó muy bien, lo que no comprendí es por que el mismo se quito la vida, o sea no tenia el por que, tal vez si el rey le pide perdón y se casa con la princesa, se adapta mas a lo policial, pero creo que se salio de todo contexto.

Entonces por ese lado creo, que por lo que ya mencione, no cumplió con los requisitos, otro aspecto es la ortografía, que es fundamental en este tipo de textos, por ejemplo no es lo mismo Iván a Iban, entonces también por eso mismo bajo puntos.

Esto que escribo, no es para que se sientan mal, no, lo que se trata es que vean estos errores, para que mejoren en la redacción de sus historias, la imaginación y la ocurrencia es muy buena, también personajes, nombres y momentos, son muy bien utilizados, espero que continúes haciendo mas historias y que le des mas vida a esta, que en lo particular me gusto.

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