Historia de Sky
EVALUACIÓN DE SHADOW:
Redacción: 10
Relación con la trama: 8
Creatividad: 7.5
Relación con el Argentum Online: 7.5
Nota: Una de las cosas que no me gusto, fue que el rey haya empezado a correr solo por el discurso que había dado el clérigo, no había razón para hacerlo, ya que el tenia todo el poder y no había porque creerle al enano. Y aunque le hayan creído, ¿Cómo sabia que la princesa amaba a Justino en secreto?, tuviste que detallar un poco mas al clérigo, por ejemplo, si el hubiera sido un asistente real o algo por el estilo.
Otra cosa, quedo irreal que solo porque el clérigo haya revelado la verdad sobre el rey, el mismo se haya declarado como el nuevo rey, sin ninguna votación ni nada.EVALUACIÓN DE THARIN
Redacción: 9.5
Relación con la trama: 8
Creatividad: 8
Relación con el Argentum Online: 7
Nota: Primero que nada quiero decir que el lenguaje rolero que utilizaste te sumó varios puntos en la redacción, felicidades porque fuiste uno de los pocos que lo usó, sin embargo pude observar una o dos faltas de ortografía que fueron la consecuencia de no llegar al 10. Luego observé que la historia fue un poco corta, y también que de repente el que mató al rey e hizo justicia tomó su lugar sin ningún tipo de voz del pueblo.PUNTAJE FINAL: 8.187
Todos en el pueblo se encontraban atentos a la guillotina y al filo de la hoja que atravesaría su cuello hasta llegar hacia el otro extremo de la madera y decapitar al culpable. ¿Culpable? ¿Se puede ser culpable de amar sin ser amado?
Es más, ni siquiera el mismo Don Justino (al que iban a decapitar) sabía porqué estaba ahí, si lo único que hizo fue declararle su amor a la princesa, pero ésta lo rechazó. Unos días después, ella murió.
Obviamente el principal sospechoso iba a ser el pobre Don Justino, que muerto de amor por la princesa, muerto quedaría en literal.
-¡Dí tus plegarias!- Pronunció el rey de Banderbill unos instantes antes de separar la cabeza del torso de Don Justino.
-Yo… yo no… yo no lo hice, lo juro. No la asesiné- Insistió Don Justino tratando de safarse de la soga que lo sujetaba de ambas manos con una navaja que ocultaba en una de sus mangas.
-Vamos Don Justino, nadie te cree. Tu la mataste- Siguió el Rey. -Pero bueno, como tú digas. ¡Hazlo, córtale la cabeza!- Gritó dirigiéndose al procesador que tiraría de la guillotina para ejecutar al pobre Don Justino.
En ese momento Don Justino totalmente inmóvil, se puso a orar en vos baja, mientras que el Rey ordenaba ejecutarlo.
El pueblo entero cerraba los ojos al ver que iban a cortarle la cabeza, cuando un Clérigo de la Elite Real, montado sobre su fiera, se acercó al Rey, que comenzaba a festejar su victoria.
-No lo haga-Dijo el Clérigo, enano en cuanto a su estatura-se esta equivocando, él no fue el asesino.
-¡Cómo os atrevéis a desafiar mi decisión Caballero!, ¡haré que te quemen en la hoguera por tu impertinencia!- Dijo el Rey ordenando a su ejército que se lo lleven a la hoguera - Continuando contigo asesino, se terminó tu tiempo de vivir.
-¡Yo se quién fue el Asesino!-Dijo el Clérigo-Fuisteis tu, vuestro Majestad.
-¡No le creáis a él, solo es un simple caballero!-Dijo el Rey mientras su rubia cabellera comenzaba a sudar- Yo soy vuestro Rey, ¿por qué dices que fui yo?
-Pues quien más, sino el futuro prometido de la princesa-Confirmó el Caballero.
-Yo adoraba a la encantadora princesa, ¡tu estáis mintiendo!-Dijo el Rey-
-Yo no miento, la princesa amaba a Don Justino-Dijo el enano-Usted se enteró y la mató por su propio bien.
-¿Esta seguro?-Dijo Don Justino-Ella me rechazó, me dijo que no me quería.
-Pero porque lo amaba a escondidas, sabía que si el Rey averiguaba esto, los mataría a los dos-Dijo la pura y cruel verdad el enano Monje.
El Rey comenzó a correr, y el Clérigo liberó a Don Justino de su prisión de madera. Ellos dos consiguieron dejar al Rey atrapado.
-¡Te haré pedazos!-Gritó Don Justino.
-¡No podrás!, yo soy demasiado fuerte para ti- Dijo el Rey señalando con su gigante dedo al campesino.
-¡Pero yo si!-Dijo el guerrero sorprendiendo al Rey por detrás.
El Rey calló de un solo golpe al suelo y exclamó con todas sus fuerzas-¡Maldito seas, te despojaré de la Armada Real!
El honorable guerrero tomó al Rey de su traje y lo llevó hacia el calabozo, y le dijo- Ahora yo tomaré el poder, tu serás despojado del reino.
Don Justino estaba con la cara baja, quitándose las penas por la pérdida de su amada, cuando se acercó el nuevo Rey, y le dijo-No te preocupes, había algo que el antiguo Rey no sabía, que yo tengo el poder de revivir a las personas, pero no se lo cuentes a nadie-Guiñó un ojo y se fue a sentar en su nuevo trono.
Fin.
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